En 2026 se convocan más de 37.000 plazas de empleo público entre la Administración General del Estado, Justicia, Policía Nacional y Guardia Civil, según la Oferta de Empleo Público publicada en el BOE: la mayor oferta de la década. Aquí tienes las convocatorias con más plazas ordenadas por lo que piden, y un plan semanal para prepararlas sin dejar tu trabajo.

Qué oposiciones preparar en 2026: las que tienen más plazas

Hay una razón para esta avalancha: la Ley 20/2021 obliga a las administraciones a mantener la temporalidad por debajo del 8 %, así que deben convertir plazas temporales en fijas año tras año. Además, se jubila la generación que entró en los años ochenta. El resultado es que este año se repiten cifras históricas.

Estas son las convocatorias con más plazas, con cifras aproximadas según las últimas ofertas:

  • Guardia Civil: en torno a 3.000 plazas de guardia. Pide la ESO, pero las pruebas físicas y el psicotécnico descartan a muchos.
  • Auxiliar administrativo de la AGE (C2): la convocatoria masiva por excelencia; la última rondó las 1.700 plazas. Solo pide la ESO y el examen es tipo test con un bloque de ofimática.
  • Policía Nacional, escala básica: unas 3.000 plazas al año, con físicas exigentes además del temario.
  • Cuerpos de Justicia: auxilio judicial (C2), tramitación procesal (C1) y gestión procesal (A2). El Ministerio de Justicia mantiene una oferta de varios miles de plazas escalonada en varios años.
  • Administrativo de la AGE (C1): bachillerato o FP, alrededor de 2.500 plazas.
  • Agencia Tributaria: agentes y técnicos. Menos plazas, pero el ratio por aspirante suele ser más amable porque filtran por titulación.

A estas hay que sumar las autonómicas (sanidad, educación y administración autonómica), que se publican en los boletines oficiales de cada comunidad y concentran miles de plazas más.

Los grupos marcan el requisito y el sueldo. Según el Estatuto Básico del Empleado Público, A1 pide grado universitario, como técnico de Hacienda; A2 también pide grado en la práctica tras Bolonia, como gestión procesal; C1 pide bachillerato o FP; C2, la ESO. Cuanto más accesible el requisito, más plazas hay, y también más competencia. Las cifras exactas cambian con cada convocatoria: compruébalas en el BOE y en el buscador de empleo público del Punto de Acceso General (administracion.gob.es).

El error que comete casi todo el mundo

Esperar a que salga la convocatoria en el BOE para empezar a estudiar. ¿Por qué es un error? Entre la publicación y el primer examen suelen pasar de cuatro a seis meses, y quien empieza ese día compite contra gente que lleva uno o dos años con el mismo temario. En las convocatorias masivas, con decenas de aspirantes por plaza, esa diferencia es la nota de corte.

El segundo error es apuntarse a dos o tres oposiciones «por si acaso». Cada una tiene su temario, su tribunal y su fecha; divides tus horas y no llegas al corte en ninguna. Elige una sola, la que mejor encaje con tu titulación y con el tipo de examen que se te da bien, y ve a por ella.

Cómo preparar oposiciones trabajando: el plan semanal

Olvida los planes de ocho horas diarias: no los aguanta nadie que trabaje cuarenta a la semana. Lo que funciona es menos heroico y más constante:

  • Lunes a viernes: 1,5 h diarias. Muchos opositores que trabajan madrugan y estudian de 7:00 a 8:30, antes de que el día se tuerza. Total: 7,5 h.
  • Sábado: 3 h, con al menos una dedicada a un simulacro cronometrado.
  • Domingo: 2 h para repasar solo los fallos del simulacro y los temas flojos.

Son doce horas y media semanales, unas cincuenta al mes. En diez o doce meses acumulas entre quinientas y seiscientas horas, suficiente para una oposición de auxiliar o administrativo, con temarios de cuarenta a setenta temas, si el método es bueno.

El método, en tres vueltas. Primera: lectura comprensiva y esquemas propios. Segunda: memorización con repaso espaciado, de modo que cada tema vuelva a caer a la semana, al mes y a los tres meses. Tercera: test a saco hasta mantener la media por encima del 80 % de aciertos. Los tests no sustituyen al estudio: lo miden.

En cuanto al gasto: un buen temario cuesta entre sesenta y cien euros, una academia online entre treinta y sesenta euros al mes y una presencial, entre noventa y ciento cincuenta. Para las convocatorias de auxiliar y administrativo, con temario y una app de test suele bastar.

Un ejemplo con números: Marta y sus 540 horas

Marta tiene 31 años y trabaja de administrativa en un concesionario de Zaragoza por 20.400 € brutos al año. En enero decidió preparar auxiliar administrativo del Estado: pide la ESO, el examen es tipo test y sale casi cada año.

Su plan: de 7:00 a 8:30 de lunes a viernes (7,5 h), 3 h los sábados con simulacro y 2 h los domingos de repaso. Doce horas y media a la semana. En 11 meses sumó unas 540 horas. Gasto del primer año: 85 € de temario y 45 € al mes de academia online, unos 580 € en total.

En su primer examen se quedó a 3 preguntas de la nota de corte. No abandonó: siguió con el mismo plan y en la siguiente convocatoria aprobó con el puesto 312 de su tribunal. Hoy gana en torno a 1.400 € netos al mes en 14 pagas y, sobre todo, tiene las tardes libres para siempre.

Errores comunes que debes evitar

  • Subrayar en lugar de hacer test. El examen es tipo test; si no entrenas el formato, sabes el temario y suspendes igual.
  • Ignorar la ofimática o los supuestos prácticos. En auxiliar y administrativo suspenden a miles de personas cada año.
  • No leer las bases. Plazos, méritos de la fase de concurso, número de exámenes: todo está ahí, y las sorpresas salen caras.
  • Cambiar de temario a mitad de camino. ¡Ojo! El temario perfecto no existe; el que ya tienes, trabajado tres vueltas, gana al nuevo de 200 €.
  • Fiarlo todo a la oposición. Mientras llega la plaza, tu vida sigue: mantén un plan B en el mercado privado.

Lo que esto no arregla

Este plan no cambia la aritmética: en las convocatorias masivas se presentan decenas de personas por plaza, y la nota de corte la ponen los mejores, no el tribunal. Tampoco acorta los plazos: entre convocatoria, exámenes y toma de posesión pueden pasar dos o tres años, tiempo en el que necesitas seguir pagando el alquiler. Y si tu titulación no encaja (sin bachillerato no puedes aspirar a administrativo, y sin grado no puedes aspirar a gestión procesal o a técnico de Hacienda), ningún plan de estudio salta ese muro: primero toca sacarse el título. Sé honesto contigo antes de pagar una academia.

Tu siguiente paso

  1. Hoy, media hora: entra en el buscador de empleo público de administracion.gob.es o en el BOE y filtra por tu titulación. Apunta las dos o tres convocatorias con más plazas a las que puedas optar y sus fechas orientativas.
  2. Esta semana, decide: una sola oposición, un temario y tus 12 horas semanales bloqueadas en el calendario, con hora fija.
  3. En paralelo, deja listo el plan B. Actualiza tu CV: algunas convocatorias públicas aún piden el formato Europass para acreditar méritos (aquí va cuándo usar el Europass y cuándo no), pero la empresa privada quiere un CV moderno de una página. En CVMate tienes ejemplos de CV pensados para el mercado español para copiar la estructura en una tarde, y el SEPE y las cámaras de comercio ofrecen talleres gratuitos de CV si prefieres que alguien lo revise contigo. Para puestos cualificados, acompaña con carta de presentación: en España se exige menos que en Francia, pero donde la comunicación importa sigue marcando diferencias, como explicamos en cómo escribir una carta de presentación.
  4. Un apunte legal por si te lo cruzas en una entrevista privada: nadie puede preguntarte por embarazo, religión, ideología u orientación sexual. La Constitución y el Estatuto de los Trabajadores lo prohíben, y puedes reclamar ante la Inspección de Trabajo; lo detallamos en preguntas ilegales en la entrevista y cómo responder.

La plaza no se gana la semana del examen. Se gana en los martes a las siete de la mañana de los próximos doce meses.