Un primer currículum no está vacío: está desordenado. Tienes más material del que crees y en esta guía vas a convertirlo en una página que pase la criba y consiga entrevistas, con la estructura exacta y ejemplos de redacción que puedes copiar hoy.
Por qué el primer currículum parece misión imposible
Buscar «cómo hacer un cv sin experiencia laboral» devuelve plantillas bonitas y consejos vagos que valdrían para cualquier país. Y el típico ejemplo de currículum sin experiencia que circula por ahí tampoco ayuda: un alumno modelo con tres idiomas y un Erasmus. La pregunta real es otra: ¿qué poner en el CV del primer empleo cuando crees que no tienes nada?
Cuenta más de lo que piensas. Las prácticas académicas, la FCT de los ciclos de FP o las prácticas curriculares de la universidad son experiencia a todos los efectos, y quien criba currículums lo sabe. Por ejemplo, muchas ofertas junior en España piden «1 o 2 años de experiencia», y esas horas de prácticas entran en esa cuenta.
Además, el juego se juega en dos sitios: InfoJobs y LinkedIn dominan los portales de empleo en España. Ambos indexan tu CV y premian el perfil completo. Cuanto más rellenado esté (formación, aptitudes, idiomas), más arriba apareces cuando un técnico de selección filtra. Un perfil a medias no es neutro: es invisible. Si tu LinkedIn está a medias, empieza por aquí: cómo completar tu perfil de LinkedIn.
El error que comete casi todo el mundo
Escribir el currículum desde la disculpa. Frases como «aunque no tengo experiencia, tengo muchas ganas de aprender» le dicen al seleccionador que ni tú te tomas en serio. Las ganas no son un dato.
El segundo error es el contrario: inflar. Poner «coordinador» donde fuiste becario o «experto en Excel» cuando te cuesta una tabla dinámica. Las empresas españolas verifican titulaciones y fechas, y cualquier exageración cae, por ejemplo, en una entrevista técnica de 20 minutos. No necesitas inflar nada si sabes redactar lo que sí hiciste.
El método, paso a paso
1. Haz inventario antes de abrir la plantilla
Coge un folio y lista todo, sin filtrar: estudios con fechas, FCT o prácticas curriculares (empresa, meses, tareas), proyectos de clase con resultado, voluntariado, cursos con certificado (idiomas con nivel MCER, Excel, prevención de riesgos), carnet de conducir y disponibilidad geográfica. En España estos dos últimos datos son habituales y en logística, ventas u hostelería deciden la criba.
2. Usa esta estructura, en este orden
- Datos de contacto: nombre, teléfono, correo serio, ciudad y enlace a LinkedIn.
- Perfil: 2 o 3 líneas que digan qué eres, qué has practicado y qué buscas. Nada de adjetivos vacíos.
- Formación: título, centro y fechas. Si tu nota media es alta o tu TFG es relevante para el puesto, menciónalo.
- Experiencia práctica: aquí van las FCT y cualquier trabajo, aunque sea de verano. Con viñetas de logros, no de funciones.
- Competencias y herramientas: idiomas con nivel real y software con nombre propio.
- Datos adicionales: carnet, vehículo propio, disponibilidad para viajar o cambiar de residencia, incorporación inmediata.
La foto sigue siendo común en España, pero nunca es obligatoria. Si la pones, que sea reciente y con fondo neutro; si no la pones, no pasa nada.
3. Redacta con verbo, objeto y número
Cada viñeta sigue la misma fórmula: verbo de acción, qué hiciste y cuánto o para cuántos. Un ejemplo: «atendí a clientes» no dice nada, pero «atendí a una media de 30 clientes al día en rebajas» sí. El número es lo que convierte una frase en un dato.
4. Adapta el CV a cada oferta
InfoJobs y LinkedIn funcionan por palabras clave. Si la oferta pide, por ejemplo, «inglés B2» o «manejo de TPV», esas palabras exactas deben aparecer en tu CV, si las tienes. Mandar el mismo archivo a todo es responder a preguntas que nadie te ha hecho.
5. Una página. Siempre.
Sin experiencia, dos páginas no denotan riqueza: denotan que no sabes priorizar. Europass puede servirte en convocatorias públicas que lo pidan expresamente; la empresa privada prefiere un CV moderno de una página.
Un ejemplo real: de la página en blanco a 3 entrevistas
Pongamos un ejemplo completo: Marc Vidal, 21 años, terminó en junio el CFGS de Administración y Finanzas en un instituto de L'Hospitalet de Llobregat. Su primer borrador decía, literalmente: «Sin experiencia laboral. Muchas ganas de trabajar.»
En este ejemplo, el inventario dio bastante de sí: 370 horas de FCT en una asesoría, Gesfor Blau; un verano de dependiente en Decathlon; y un certificado de contabilidad de 60 horas. Su sección de experiencia quedó así:
- Prácticas FCT, Gesfor Blau (asesoría), febrero a mayo: contabilicé unas 200 facturas mensuales con A3 y preparé el cierre trimestral de 14 pymes.
- Dependiente, Decathlon Sant Boi, julio y agosto: caja y reposición en una tienda con picos de 1.500 tickets diarios.
Y su perfil quedó así:
- «Técnico superior en Administración y Finanzas con 370 horas de práctica en asesoría. Manejo A3 y Excel avanzado. Busco puesto de auxiliar administrativo en Barcelona y área metropolitana. Incorporación inmediata, carnet B y vehículo propio.»
Subió el CV completo a InfoJobs un martes. El resultado de este ejemplo: en tres semanas tuvo 3 entrevistas, 2 de ETT y una de la propia asesoría, que acabó contratándolo bajo el convenio colectivo de oficinas y despachos de Barcelona. El sueldo era el de tablas, sí. Pero estaba dentro.
Errores que debes evitar
- Mentir en idiomas. Un «inglés fluido» se comprueba con una llamada de 5 minutos. Pon tu nivel real, B1, B2, y si puedes, certifícalo.
- Correo poco serio. Abre uno con nombre y apellidos; el mote del instituto resta antes de sumar.
- Incluir todo lo que has hecho. Si optas a programación, el socorrismo de 2019 no aporta.
- Olvidar la carta de presentación cuando la piden. En España se exige menos que en Francia, pero en puestos cualificados o donde importa la comunicación, no enviarla te descarta en silencio. Aquí va cómo escribir una carta de presentación que no suene a relleno.
- Mandar un Word editable. Envía siempre PDF, con el archivo nombrado «CV_Nombre_Apellido.pdf».
Lo que esto no arregla
Un buen CV ordena lo que tienes; no crea experiencia donde no la hay. Si tu sector pide portfolio (diseño, programación, audiovisual), tendrás que construir proyectos propios, y eso son semanas, no una tarde. Tampoco mueve el sueldo de entrada: los convenios colectivos fijan mínimos por categoría y el primer salario suele ir pegado a ellos. Y hay ofertas que nunca llegan a InfoJobs. El primer empleo entra muchas veces por la bolsa de trabajo del centro, por un profesor o por quien te conoció en las prácticas. El CV te abre la criba; la conversación que viene después es tuya, y también se prepara: cómo preparar una entrevista de trabajo.
Tu siguiente paso
Esta noche, haz el inventario y monta la primera versión con la estructura de arriba. Mañana, dos movimientos: completa tu perfil en InfoJobs y LinkedIn, y apúntate a un taller gratuito de CV del SEPE o de la cámara de comercio de tu provincia, donde una persona real revisará tu borrador. Si quieres ver cómo queda todo esto ya montado, en CVMate tienes ejemplos de currículum por sector y nivel listos para copiar la estructura y adaptarla a tu caso.